La Casita del Cura

La casita


En el interior...

"El rincón del cura" y "El corral del cura"

 

a planta baja de cada una de las casitas se ha distribuido entre un amplio y acogedor salón con chimenea, una agradable cocina y un pequeño patio con barbacoa. En la planta superior, cada casita dispone de dos habitaciones  dobles con baño en cada una de ellas.  

Ambas casas disponen de televisión, calefacción, chimenea en el salón y habitaciones abuhardilladas. 

Los contrastes entre las paredes de piedra y la madera, hacen que recobren su antiguo sabor rústico. Decoradas con sencillez, todos los muebles han sido rescatados con cariño y añoranza, de los viejos desvanes de los abuelos, y por eso la casita está impregnada del encanto entrañable del suave ambiente rural. Un lugar donde refugiarse y dejar pasar el tiempo al calor de la lumbre, a la vuelta de los maravillosos paseos que se pueden disfrutar.


 

Las cocinas, como las de antaño, están totalmente equipadas y cuentan con su pequeño rincón donde almorzar. A través de un amplio ventanal, se comunica con un pequeño patio, al que se le ha incorporado una barbacoa para poder disfrutar la comida al aire libre, siempre que el tiempo lo permita.

 

En una de las casitas, se ha mantenido a la vista, cubierto por un cristal, un antiguo pozo que se encuentra en la cocina.

 

 

 

 

Los dormitorios abuhardillados, con sus paredes de piedras y   sus techos abrigados por el calor de las vigas de madera, hacen de estas habitaciones un rincón perfecto para descansar. Cada una de las habitaciones dispone de su propio baño.

 

 

Una de las dos habitaciones, de cada una de las casitas, tiene una pequeña terracita, para los días más soleados o donde contemplar las estrellas en las noches claras.

 

 

 

Los salones, se han concentrado entorno a las chimeneas de piedra, rodeadas de unos cómodos sofás donde disfrutar de agradables momentos al calor del fuego. Además, disponen de rincón de lectura.

 

 

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