Rutas y actividades
"Pueblos / paisajes"
EL BARCO DE AVILA - HOYOS DEL ESPINO – PIEDRAHITA
Época recomendada: todas (aunque la más espectacular es la Primavera)
Si quieres conocer la zona de forma rápida en un día, esta ruta es ideal para ello. El recorrido es circular y comienza en El Barco de Ávila, donde podemos disfrutar del castillo de Valdecorneja, la Iglesia Románica, la ermita de San Pedro del Barco y la del Stmo. Cristo del Caño, los vestigios de murallas, la puerta del Ahorcado, la plaza Mayor y, sobre todo, el río Tormes a través de sus puente románico.
En El Barco de Ávila, tomaremos la carretera C-500 (junto al cuartel de la Guardia Civil), llamada la carretera de Gredos, dirección puerto del Pico y parador nacional de Gredos, desde la que comenzaremos contemplando las cumbres del macizo occidental de Gredos hasta divisar los picos del macizo central. Desde Navalperal de Tormes, Navacepeda de Tormes y Hoyos del Espino se pueden contemplar las cumbres más altas de Gredos.
En media hora llegaremos a la localidad de Hoyos del Espino, corazón del macizo central de Gredos. Es recomendable tomar la carretera de 12 Kms. que desde aquí nos acerca a la plataforma de Gredos, desde donde en 15 minutos podemos subir caminando a una bonita llanura, y observar un magnífico paisaje, parte del cual está oculto tras las colinas que tenemos delante. Existe un área recreativa en el camino desde Hoyos del Espino a la plataforma de Gredos, y diversos restaurantes en el pueblo, así como rutas a caballo.
Volveremos hacia El Barco de Ávila por la carretera que habíamos tomado, pero estaremos muy atentos a una desviación que nos anuncia el puerto de Peña Negra y Piedrahita. En la parte alta de este puerto las vistas son espectaculares, tanto de la parte alta de Gredos, separada de estas montañas por la carretera que tomamos por la mañana, como del valle de Piedrahita, hacia donde nos dirigiremos. Es posible que encontremos a practicantes de parapente en la cumbre del puerto.
En Piedrahita podemos visitar su pintoresca plaza Mayor y pasear por sus estrechas calles, para regresar a La Aldehuela (a 10 Kms.) por la carretera nacional dirección El Barco de Ávila.
PASEOS EN LOS ALREDEDORES DEL BARCO DE ÁVILA
Época recomendada: Invierno / Primavera
Situado a apenas 10 minutos de La Aldehuela por la carretera nacional 110, es el pueblo cabeza de la comarca. En Barco de Ávila todo está cerca, así que es recomendable abrigarse, aparcar el coche y, por qué no, disfrutar del frío abulense en unos agradables y bonitos paseos en las inmediaciones de la localidad.
Barco de Ávila nos ofrece paseos irrenunciables para descubrir la tranquilidad y la belleza de esta zona en esta época del año.
Debes bajar por la calle principal del pueblo hasta el final, donde tras una curva a la derecha bajas hasta el puente sobre el río Tormes; antes de entrar en él, giras a la izquierda por la calle que baja y aparcas allí. Te encuentras a orillas del río, en lo que fue La Alameda, que recientemente ha sufrido una gran transformación olvidando la belleza natural que poseía, pero que nos proporciona unas bonitas vistas del puente románico sobre el Tormes y la ermita del Cristo del Caño.
En este lugar, podemos disfrutar del sonido del río, pero más si tomamos el camino que sale de este parque (en el lado opuesto al puente). Antes este camino discurría entre riachuelos, árboles… pero ahora es un paseo agradable, sin ese picante de aventura que poseía. Eso sí, manteniendo unas vistas increíbles de los picos de Gredos, la sierra de Solana (vertiente abulense de la sierra de Béjar)... si el tiempo lo permite.
Pasearemos tranquilamente por la orilla del río, camino precioso cuando se ha producido una nevada reciente, durante unos 10 minutos. Cuando la valla de madera de nuestra izquierda se acabe y veamos que se abre un claro, nos vamos a la izquierda unos 200 metros (donde están los árboles) hasta encontrar un camino asfaltado por donde regresamos al pueblo. Es un camino que atraviesa la ribera del Tormes, salpicado de casas de labranza y donde se cultivan las famosas judías del Barco de Ávila, cuyo sabor se alimenta de la humedad, de la tierra y del fenomenal entorno natural.
Es un paseo fácil, tranquilo y que nos puede llevar media hora en total si vamos con mucha calma. No debes perderte un paseo así entre la naturaleza, haciéndote un idea del entorno que rodea al visitante.
Puedes tomarte unas cañas en los numerosos bares del pueblo, tanto en la plaza como en la parte de arriba del pueblo. Para comer lo puedes hacer en los restaurantes junto a la plaza o en otros alrededor del pueblo.
Por
la tarde, acércate de nuevo al río, cruza el puente para visitar la famosa ermita del Cristo del Caño,
construida como homenaje al encuentro de
un Cristo en la orilla del río. Desde aquí tendremos unas magníficas vistas de
la sierra de Gredos, si el día está despejado, porque con el cielo
encapotado la sierra se esconde rápidamente entre las nubes bajas.
Volviendo de nuevo al otro lado del puente podemos hacer un tranquilo paseo de 10 minutos. Al cruzar el puente vamos hacia la izquierda, al contrario que por la mañana, y bajamos hasta el río. La tranquilidad se ve truncada por el ruido del agua cayendo de la presa que cruza el río, entre los árboles y la vegetación, el canto de algún pajarillo, y pudiendo observar en ese remanso del río, con la claridad de las aguas, algún barbo, boga o, incluso, alguna trucha del Tormes, tan famosas en el pasado y que actualmente escasean.
Cruzaremos el pequeño puente para ver mejor el río y el salto del agua, lugar donde podremos obtener panorámicas muy bonitas para unas fotos. Es posible que no podamos seguir porque hasta primavera el agua no nos lo permitirá.
Regresamos a la calle, y en lugar de dirigirnos al puente románico, podemos continuar a la izquierda, bordeando el castillo, hasta el llamado puente nuevo, desde donde obtendremos una magnífica panorámica del río, especialmente desde el otro lado, donde observamos una vista auténtica de postal: con el pueblo, el castillo, las montañas, el agua... Continuaremos bordeando el castillo, por la carretera, y tomaremos la primera calle a la derecha que nos lleva de nuevo a la calle principal del Barco de Ávila.
En Barco de Ávila podemos visitar también la iglesia románica, la casa del Reloj, la plaza Mayor, puerta del Ahorcado y restos de antigüa muralla.
Época recomendada: todas (aunque la más espectacular es la Primavera)
Desde El Barco de Ávila, entrando en el pueblo y bajando hasta el río, cruzamos el puente románico y giramos a la izquierda. Tenemos unos 10 km. desde aquí. Navalgijo es el último pueblo de la carretera. Pasaremos Navatejares, Tormellas, Navalongilla a través de una carretera con preciosas vistas y lugares para parar, como el puente de Tormellas o el puente de Navalgijo, 2 km. después de pasar Navalonguilla, donde podemos pasear por la orilla del río con aguas cristalinas.
La carretera termina en Navalgijo, lugar de partida de innumerables excursiones de montaña, ya que en esta zona del macizo occidental se encuentran lugares preciosos y poco visitados. En cualquier caso, se puede dar un paseo por el pequeño pueblo, o por los senderos que salen del mismo, donde la naturaleza y las costumbres de sus habitantes ofrecen una tranquilidad impresionantes. También tenemos la opción de comer en el único restaurante del pueblo, donde podremos degustar las “patatas revolconas”, plano típico de Ávila. Es recomendable reservar con suficiente antelación, ya que los fines de semana suele estar completo.
Época recomendada: Primavera (floración del cerezo: Abril aprox.)
Pasados unos 10 km. de El Barco de Ávila, por la N-110, alcanzamos el alto del puerto de Tornavacas, que separa las provincias de Ávila y Cáceres y, en consecuencia, Castilla de Extremadura. Existe un mirador en el mismo alto desde donde se divisa todo el valle del Jerte, la superficie de cerezos más grande de Europa, y de donde le viene la fama a este precioso rincón de España, donde la ya de por sí belleza de la flor del cerezo, se convierte en espectacular con un número tan grande de ellos. La flor apenas dura unos días, por eso, hay que estar muy informado del fin de semana de abril en el que se produce. La diferencia de temperatura entre Barco de Ávila y Jerte, a pesar de la escasa distancia es espectacular, algo que se hará notar también en las cumbres, donde la nieve en esta parte se resiste a desaparecer, mientras que en la parte abulense aún tiene para rato.
El valle, salpicado con diversos pueblos que viven de la cereza, es realmente espectacular: las flores blancas, los prados a niveles, la vegetación... En todo el valle existen numerosos restaurantes para comer.
Pueblos / Paisajes
La carretera N-110 y, una vez cruzado El Barco de Ávila (en cuanto pasemos el puente sobre la N-110, a 300 metros del Barco), tomamos la desviación a la derecha (dirección Béjar). En unos 25 minutos entraremos en Béjar (unos 10.000 habitantes), dejamos atrás la gasolinera de la entrada y cogemos el primer desvío a la izquierda (en todo caso existe una pequeña señalización a Candelario en este desvío). Ya no tiene pérdida (unos 5 minutos desde aquí).
Es un pueblo, declarado conjunto histórico-artístico, que merece la pena ver. Paseando por sus calles pareces estar en otra época. Destacan sus curiosas casas con preciosas fachadas donde sobresalen sus balcones de madera, sus fuentes, sus calles empedradas y con fuertes cuestas por donde fluyen canales de agua, desde la plaza hay una bonita vista de algunas calles, así como de la sierra (nevada hasta la primavera)… Si subimos hasta el final del pueblo podemos dar un agradable paseo contemplando la sierra de Béjar (el lugar donde muere Gredos) de fondo. Existen varios restaurantes en el pueblo, se recomienda reservar pronto porque a última hora suelen estar completos.
Es muy recomendable salir de Candelario de vuelta y antes de bajar a Béjar tomar la carretera hacia arriba (plataforma), encontraremos unas magníficas vistas de Béjar y todo el valle de Ambroz, incluso se divisa el pantano de Plasencia.