Rutas y actividades
"Senderismo"
Te invitamos a continuación a que conozcas algunas de las mejores y más impresionantes rutas que te ayudarán a descubrir la belleza de la zona, acompañadas con fotos, en las que se ha tratado de transmitir la belleza de cada trayecto.

|
Fácil |
Accesible |
Dificultad |
| Las Solanas | Laguna del Barco |
Pico Almanzor |
| Chorreras de Navalguijo | Laguna de la Nava |
Circo de Cinco Lagunas |
| Laguna Grande de Gredos |
Pico de Cabeza Pelada |
Los diferentes niveles de dificultad en que hemos dividido las rutas se basan en lo siguiente:
A) Fácil: para cualquier persona con ganas de andar, independientemente de la edad.
B) Accesible: no hay que ser un deportista, pero sí estar preparado para darse una pequeña paliza que seguro que merecerá la pena.
C) Dificultad: no está al alcance de cualquiera, hay que estar acostumbrado a andar y requiere algún conocimiento técnico.
De cualquier forma, no se ha incluido aquí ninguna ruta de senderismo muy complicada, en la que en las épocas del año recomendadas se necesite más material que unas buenas botas de montaña y ganas de disfrutar.
Los horarios de las rutas de senderismo son orientativos; y están dimensionados para un ritmo normal, incorporando las paradas necesarias y en los de recorrido largo 1 comida en el camino (se supone otra en el punto de destino).
Época recomendada: Todas.
Dificultad: Baja (1h. ida, 40´ vuelta aprox.).
Es una ruta que nos lleva desde La Aldehuela hasta un pequeño pueblo semi abandonado en un tranquilo paseo por la sierra que rodea al pueblo. Si tenemos buen tiempo, a pesar del frío, es una excursión muy recomendable para hacer en media mañana, con calma, buscando respirar aire puro. No se recomienda si ha llovido el día anterior, ya que puede haber mucho barro, que en algunas zonas cubre todo el ancho del camino.
Salida: subir la calle de La Casita y al final preguntar por el camino a Las Solanas.
Época recomendada: Invierno / Primavera.
Dificultad: Baja (1h. ida, 40´ vuelta, sin pendientes o con pendientes muy leves).
Si tenemos buen tiempo, a pesar del frío, es una excursión muy recomendable para hacer en una mañana, con calma, buscando la relajación y la tranquilidad en plena exaltación de la naturaleza. Si ha llovido el día anterior hay zonas puntuales donde nos encontraremos con barro.
Se
parte del mismo pueblo de Navalguijo, a 10 Km. del Barco de Ávila, y uno
de los enclaves más impresionantes de la Sierra de Gredos, por sus
increíbles vistas, y donde existe
un camino de tierra que sale del pueblo al final de la calle “principal”,
junto al pilón.
Si disponemos de vehículo todo terreno podremos hacer unos 500 metros en coche, hasta que encontremos, una vez pasado un pequeño puente, una señal que prohíbe que continuemos, y es esta señal la que marca el sendero que debemos tomar, ya que existe otro a su izquierda.
En
este punto (a 5 minutos andando del pueblo), encontraremos un
panel informativo con mapa de la zona occidental de Gredos, con información de
utilidad sobre otras rutas, geología, flora y fauna, recomendaciones...
El camino se bifurca en 2 en unos pocos metros, debemos tomar el de la parte de abajo (izquierda) dirigiéndonos así hacia la parte inferior de un pinar que atravesaremos por su extremo inferior más adelante.
A pesar de que el camino es fácilmente reconocible, existen otros senderos que salen del mismo y que nos pueden inducir a error. Podemos asegurar que no tiene mayor dificultad, sobre todo si tenemos en cuenta que apenas debemos subir, tomando, en caso de duda, los senderos que salgan a nuestra izquierda, intentando fijarnos también en los hitos de piedra.
A medida que avanzamos iremos viendo a nuestra izquierda, y al fondo, el río empujado por la enorme cantidad de agua que provoca la nieve que cubre esas montañas. En unos 45 minutos, y a medida que bordeamos la montaña, llegaremos a una pradera verde (sin nieve desde febrero / marzo),encontrándonos en un valle rodeado de montañas. Aquí merece la pena parar y disfrutar de la tranquilidad y belleza del lugar antes de afrontar la recta final de nuestra excursión.
Desde aquí, en unos 20 minutos, divisaremos la cascada, de una importante altura y de una belleza extraordinaria en esta época del año, aunque dependiendo del mes (se recomienda final del invierno: febrero-marzo), podríamos encontrárnosla congelada. Aquí sentiremos la satisfacción de que el paseo ha merecido la pena con creces.
Es recomendable acercarse a pie de cascada (5 minutos más). Para ello cruzaremos el pequeño riachuelo de agua que viene de la misma e inmediatamente encontraremos un pequeño sendero de pendiente pronunciada, que sale a nuestra derecha. En la base de la cascada podemos disfrutar en una cómoda roca de la magia de la misma.
Época recomendada: Primavera / Verano.
Dificultad: Baja (1h. ida, 40´ vuelta, pendiente fuerte de ida).
Tomando la Nacional 110 dirección Plasencia, una vez pasado Barco de Ávila y Tornavacas, e inmediatamente después de Jerte, un cartel nos anuncia la “Garganta del Infierno” a la izquierda. No hay ninguna dificultad de perderse, existe un aparcamiento y una caseta donde facilitan información, el camino está perfectamente marcado con flechas y señales de pintura blanca y amarilla.
La primera parte (unos 15 minutos) es la más complicada porque la subida tiene cierta pendiente, pero se agradece la abundante presencia de árboles y vegetación en esta época del año. El resto del camino es prácticamente llano, salvo una ligera bajada al final. A lo largo del mismo, podemos divisar la llamada “Cascada del Diablo” al otro lado del barranco que forma el río a nuestra derecha.
Los Pilones son la consecuencia de la erosión que el río ha provocado en las paredes rocosas, formando varias pozas con pequeños saltos de agua entre las mismas. Se recomienda ir hasta la última y refrescarse un poquito. Este es el punto de partida de otras rutas mucho más largas, que podemos encontrar en el folleto que nos faciliten.
LAGUNA DEL BARCO (Muy recomendable)
Época recomendad: final de Primavera.
Dificultad: Media (2h.45´ ida, 2h. Vuelta
Sin pendientes o con pendientes no muy pronunciadas (máximo desnivel: 440m)
Tomando la N-110 en dirección Plasencia, y pasados unos 5 km. de El Barco de Ávila nos desviaremos a la izquierda en la indicación al pequeño pueblo de Umbrías. Pasado este, continuaremos por la estrecha carretera, llegando en pocos minutos a la parte superior de la colina por la que ascendemos, donde encontraremos, a modo de aparcamiento, una pequeña explanada a nuestra derecha. Allí veremos también un mapa indicativo de la ruta, así como curiosidades de los alrededores.
Aquí comienza el camino, amplio y fácilmente identificable. Este se inicia con una pendiente, que nos permite dejar a la derecha una presa en construcción, y que avanza bordeando la montaña por la que ascendemos suavemente.
Iremos observando a nuestra derecha un preciosos valle que marca el fin de Gredos y el comienzo de la sierra de Béjar o de Solana en su vertiente abulense. Este valle lo recorre la carretera nacional, que tomamos nosotros previamente, y que se pierde en el puerto de Tornavacas, privilegiado mirador del valle del Jerte. El paseo es cómodo y con vistas espectaculares, el verde del campo, la multitud de árboles, la nieve de la sierra de Solana...
Una vez bordeada parcialmente la colina seguimos ascendiendo poco a poco, adentrándonos en las cumbres de Gredos y avistando algunos de los picos de su macizo occidental, entre verdes praderas, y rodeados de un silencio y un paisaje casi idílico.
En una hora total de camino llegaremos hasta un antiguo palomar, que observaremos a nuestra derecha. Hasta aquí se puede llegar en vehículo todo terreno, con cierto cuidado, ya que hay alguna zona de piedras de un tamaño importante.
Desde aquí, hay que seguir a pie, en un camino más estrecho, pero fácilmente localizable, ayudados además por los clásicos “hitos”, “mojones” o pequeñas piedras unas encima de otras que marcarán nuestro camino. Esto es una de las partes más complicadas del camino en cuanto a que la pendiente es ligeramente mayor, pero fácilmente superable. Este sendero nos lleva hasta una loma, desde donde la vista de las montañas que antes veíamos tan lejos se hace espectacular, junto con el torrente que observamos, y que rompe, con la fuerza del deshielo, el silencio absoluto.
El torrente nos marca visualmente por donde transcurrirá el camino a seguir hacia la laguna, de donde proviene este. Bajaremos en dirección hacia el agua por un camino empedrado, bien marcado, y que sorprende por las innumerables puertas que existen en mitad de un lugar tan solitario, puertas que sirven a los ganaderos y que debemos volver a cerrar a nuestro paso.
Una vez en el arroyo, estamos ante uno de los mejores puntos de disfrute de la ruta, ya que hay un salto de agua espectacular, donde podemos tomarnos un pequeño respiro mientras sentimos la satisfacción de haber llegado hasta aquí.
La última parte del recorrido, en ligera pendiente, discurre por la orilla del arroyo, donde las piedras pasan a convertirse, más arriba, en verdes praderas de flores bañadas por un torrente, convertido ya en un calmado río que forma preciosos meandros, preámbulo de la fantástica vista de la laguna del Barco, donde la naturaleza brota en todo su esplendor, dejando atónito al viajero.
Época recomendad: Primavera.
Dificultad: Media (3h.30´ida, 3h. Vuelta)
Con pendientes no excesivamente pronunciadas (máximo desnivel: 800m aprox.).
Una vez pasado El Barco de Avila por la N-110 en dirección Plasencia, nos encontramos al pasar el Hotel Manila una nueva salida para El Barco de Avila (a la izquierda), que tomaremos. Al llegar abajo de la cuesta tomaremos la carretera que sale a la derecha en lugar de cruzar el puente y entrar en El Barco de Avila. En unos 8 Kms. por esa carretera encontraremos una desviación al pueblo de La Nava a la derecha, Una vez en el pueblo seguiremos hasta el final de la calle y luego a la derecha buscando la salida del pueblo.
En 1 Km. nos encontraremos el comienzo de la ruta. Es fácilmente reconocible porque es una pista forestal amplia que veremos a nuestra izquierda, y donde existe un cartel indicativo de la ruta. Podremos seguir unos 500 m. en coche por un camino con buen firme.
Desde aquí el camino no tiene pérdida y en una ligera bajada de unos minutos llegaremos hasta un puente, que atravesaremos. A unos 100 metros de cruzar el puente sale un amplio sendero en curva pronunciada a nuestra derecha (tener cuidado de no tomar los 2 pequeños caminos que existen inmediatamente se cruza el puente -uno de ellos una pequeña senda).
A partir de este momento se inicia una subida suave y muy bonita, entre árboles, y con la garganta abajo a nuestra derecha. Este camino finaliza en una puerta que abriremos y volveremos a dejar como estaba. Unos metros más adelante aparecerá ante nuestros ojos una bonita pradera desde la que divisamos algunas cumbres nevadas.
LAGUNA GRANDE DE GREDOS – CIRCO DE GREDOS
1939 m
Época recomendada: Primavera.
Dificultad: Media (3h. ida, 2h.40´ vuelta,
Un par de tramos con pendientes pronunciadas (máximo desnivel: 420m)
La plataforma de Gredos es el principal y, sobre todo, el más conocido punto de partida para innumerables excursiones por la sierra de Gredos. Para llegar hasta la misma existe una carretera que parte del pueblo de Hoyos del Espino, lugar que ofrece restaurantes, bares, excursiones a caballo... en un fabuloso entorno de tranquilidad y belleza natural.
Una vez en la plataforma, final de la carretera, y tras haber atravesado unos 8 kilómetros desde Hoyos del Espino a través de un bonito pinar y un agreste valle, encontraremos un aparcamiento del que, en su parte final, parte el camino. No hay ninguna dificultad en encontrarlo, puesto que es un camino ancho, de piedra y que comienza junto a un panel con un mapa de algunas rutas que se pueden realizar en el macizo central de Gredos, así como los tiempos estimados en llevarlas a cabo y otras observaciones que pueden servirnos de ayuda.
El camino nos va subiendo por la pequeña garganta que queda a nuestra izquierda. Este tramo no tiene ninguna dificultad, aunque se ha de tener cuidado con posibles placas de hielo. Este tramo nos llevará unos 15 minutos, al final del cual encontraremos una gran llanura de montaña.
Si nos paramos un momento podemos observar el refugio prado Pozas a la derecha de la llanura y a unos 15 minutos. Si miramos a la izquierda veremos alguna pequeña cascada a lo lejos, en las faldas de una de las montañas que nos rodean. Mirando hacia delante nos encontramos con la montaña por la que discurre nuestro sendero.
Atravesando la llanura cruzaremos un pequeño puente sobre un riachuelo, en el que encontramos neveros de hasta metro y medio en las orillas. Justo aquí comenzamos a subir realmente. Aunque no es excesivamente duro, la subida se hace larga y siempre viene bien hacer un pequeño descanso para disfrutar del paisaje, en el cual empezaremos a ver a nuestras espaldas como los picos del macizo oriental de Gredos sobresalen ya por encima de las pequeñas sierras que veíamos antes.
El sendero, marcado en ocasiones por mojones (una serie de piedras, unas encima de otras) que nos sirven de guía en aquellas partes del camino que no están bien delimitadas, nos lleva en su final al famoso Mirador de Gredos, cima de la montaña por la que subimos, donde el paisaje es espectacular. La subida total tiene 2 tramos, el primero de media hora, y cuando ya parece que hemos llegado, nos queda un segundo tramo, de unos 40 minutos, hasta la cima. No es excesivamente duro, pero el estado de la nieve nos dificulta el paso.
Un poco antes de coronar, ya sobresalen, por encima de la cima, los picos más altos de esta sierra, que a medida que subimos vamos descubriendo, hasta divisar por completo todo el circo de Gredos desde el famoso Mirador, en el que encontraremos un panel con una fotografía de lo que estamos viendo con indicaciones e información de los diferentes picos y agujas, explicaciones sobre su formación...
En este hermoso circo destaca el pico Almanzor (2.596m.) como el punto más alto del Sistema Central. También observamos entre la nieve un punto con un blanco diferente: la Laguna Grande de Gredos, que sorprende que aún a finales de la primavera esté congelada. Este lugar es perfecto para disfrutar de un descanso y para pensarse si bajar hasta la Laguna Grande o permanecer aquí disfrutando de la vista. Los que por primera vez descubren este Mirador se felicitan, y a la vez se sorprenden, por encontrar un sitio así en el centro de la Península, tan desconocido e impresionante, pero que poco a poco empieza ya a masificarse en ciertas épocas: Por eso, desde aquí se quiere pedir el máximo respeto a la naturaleza para que otros puedan disfrutarlo, y por favor, que no se note que estuviste allí, simplemente disfruta.
La bajada hasta la laguna lleva una hora aproximadamente. En este tramo hay que tener cuidado, ya que las aguas del deshielo de todas las montañas que nos rodean van a desembocar en la laguna. Son enormes cantidades de agua que se conforman en multitud de torrentes por debajo de nuestros pies y de los dos metros de nieve (en muchos casos) debajo de ellos. Podemos oír ese agua debajo de nosotros y, en alguna ocasión sentir sus consecuencias al hundirse la nieve; para evitarlo se recomienda ayudarse con un bastón.
Época recomendada: Verano / comienzo del Otoño.
Dificultad: Alta (5h.15´ ida, 3h. 40´ vuelta, fuertes pendientes, chimenea final peligrosa).
También llamado el techo de Castilla, es el pico más elevado de cuantos se levantan en el sistema Central., con sus 2596 metros.
A pesar de que no se requiere apenas ningún nivel técnico para subirlo en esta época del año, sí se hace necesario un cierto nivel físico, especialmente porque hacer cumbre y volver en el mismo día a casa no es un paseo. Se incluye esta excursión porque realmente merece la pena, y es pefectamente posible realizarla en un día con unas condiciones físicas aceptables.
No debes olvidar unas buenas botas de montaña, si no son muy duras mejor, porque sin nieve, las numerosas piedras de todos los tamaños, pueden pasar factura en las punteras y las plantas de los pies, cuidado especial también con sobreesfuerzos en los tobillos a la hora de la bajada. Otra recomendación importante es la climatológica, sólo hemos de salir si el día está perfectamente despejado y no se anuncian tormentas, y si nos encontramos un cambio repentino de tiempo debemos dar la vuelta inmediatamente, ya que una tormenta puede hacer muy peligrosa la subida y, sobre todo, la bajada. No regresar tarde. Levantarse pronto, tratando de evitar las horas de máximo calor andando.
Existen diversos itinerarios para alcanzar la cumbre. El más común y recomendable es el que comienza en la Laguna Grande del circo de Gredos. Para llegar a la misma, consultar la Ruta de la Laguna Grande. El camino hasta la Laguna Grande es más sencillo en verano.
Nuestro camino comienza junto al refugio “Elola” de la Laguna (teléfono público, sirve comidas, se puede pernoctar en él, pero se recomienda reservar con suficiente antelación), perfectamente visible. Observamos un cartel que nos anuncia que tendremos 2 horas hasta la cumbre. En este momento llevaremos 3 horas desde el aparcamiento, así que conviene tomarse un descanso para recuperar fuerzas.
El camino comienza con cierto desnivel que salvamos rápidamente (unos 20 minutos) dirigiéndonos ya por una parte más suave hacia la base de la parte más dura. Debemos afrontar, en ese momento, un tramo de grandes rocas, donde debemos estar muy atentos a los hitos que marcan el camino, pues la senda desaparece entre las rocas, y hay que escorarse a la derecha cuando hayamos subido un pequeña parte de esta zona, para evitar las rocas de gran tamaño.
En unos minutos encontraremos un nevero perpetuo, y es justo aquí, cuando cambiamos la dirección de nuestra marcha, y en lugar de dirigirnos a la portilla que tenemos de frente, giraremos a la derecha hasta encontrarnos con la visión de la cumbre. Desde aquí divisamos lo que nos queda aún por ascender: un importante desnivel (unos 45 minutos de subida muy pronunciada) directo a otra portilla, llamada del crampón, desde donde más tarde divisaremos la otra cara de la montaña, y apenas unos pocos de metros más arriba la cumbre.
La subida a la portilla del crampón desde el nevero es la parte más dura, con un fuerte desnivel, y donde hay que tener cuidado donde pisamos, necesitando, en ocasiones, ayudarnos de las manos. También debemos de separarnos del compañero que llevamos delante o no ir en la misma línea por si provoca la caída de alguna piedra, algo habitual. Aquí el camino apenas si existe, pero a veces los hitos ayudan a subir por una zona más favorable.
Al llegar a la portilla las vistas son espectaculares. Si hemos echado un vistazo atrás subiendo, nos habremos dado cuenta de la belleza de los picos que conforman el llamado circo de Gredos. Según hemos ido ascendiendo, hemos incluso divisado al fondo, y a nuestra espalda, las cumbres del macizo oriental de Gredos con los picos de Los Galayos, y un poco más a la inquierda la sierra de Ávila y la paramera (prolongación de Gredos hacia el norte), incluso es posible ver en días claros la parte norte del sistema Central (sierras de Madrid y Segovia).
Cuando alcanzamos la portilla, vemos al otro lado la cara sur de Gredos (en las provincias de Ávila y Cáceres), donde la pendiente es mucho mayor porque baja repentinamente a la meseta castellano manchega (Toledo) y a las llanuras extremeñas. Esta cara es muy diferente, ya que las cumbres mueren en la llanura de forma repentina con unos desniveles espectaculares.
Vemos a escasos metros de nosotros, un poco más abajo (por la cara sur) el denominado cuerno del Almanzor, un saliente de piedra y rocas, de unos 15 metros de altura con una curiosa forma, y hacia el oeste divisamos el macizo occidental de Gredos y la sierra de Béjar por el lado abulense (sierra de Solana).
Aquí debemos decidir si la última parte, desde la portilla, de apenas 5 minutos de ascensión es o no para nosotros, dejando de lado la sobrevaloraciones personales. No es que sea muy peligrosa, pero hay ciertos riesgos si no se conoce el lugar. Hay que utilizar pies y manos, y a pesar de no ser necesario saber escalar, si nay que tener cierta habilidad y un resbalón nos puedo costar caro.
Es recomendable unirse a alguien que ascienda y conozca la subida por la chimenea hasta la cumbre. Una vez en esta nos encontramos en el punto más alto del Sistema Central, y las vistas son realmente hermosas, especialmente la del circo de Gredos completo.
Época recomendada: Finales de primavera / Verano.
Dificultad: Alta (5h.´ ida, 3h. 30´ vuelta, fuertes pendientes gran parte del camino, expecialmente el final).
CUMBRE DE LA COVACHA
Época recomendada: Finales de primavera / Comienzo del verano.
Dificultad: