El entorno
"El Barco de Ávila"
...A 10 minutos de “La Casita del Cura”.
El Barco de Ávila ha constituido desde siempre una de
las puertas de acceso
naturales a la espectacular Sierra
de Gredos,
la
más importante cadena montañosa del Sistema Central. Gracias a su situación, en
los aledaños de estas impresionantes montañas,
El Barco
goza de unos alrededores privilegiados donde la belleza natural rodea al
visitante que se acerca hasta
El Barco,
situado en la ribera del río
Tormes,
y vigilado por el imponente Castillo de Valdecorneja.
Desde los tiempos de los vetones, los primeros que se asentaron en la comarca, El Barco de Ávila ha seguido desarrollándose como capital de una zona, cruce de caminos junto a la ruta que llegaba del norte en dirección a las tierras de Extremadura, hasta convertirse en una de las localidades más importantes de la provincia de Ávila, que destaca especialmente por su entorno natural.
Qué ver
En el pueblo podemos visitar los restos de la antigua muralla que rodeaba al pueblo, especialmente la denominada Puerta del Ahorcado. Ya en el interior, podemos visitar la Iglesia de la Asunción, la Ermita-casa natal de San Pedro del Barco, la plaza Mayor, donde podemos entrar en la Casa del Reloj (hoy oficina de turismo), para bajar después hacia el río por la conocida calle de la Gallareta, cargada de historia.
Lo más espectacular del pueblo se encuentra en torno al río: el Puente
Románico, la Ermita del Cristo el Caño (patrón del Barco) y el Castillo de Valdecorneja, levantado sobre el antiguo casco vetón y que fue
ocupado por los romanos. Es muy recomendable dar un
paseo. Por
los diversos caminos de los alrededores, como por la Alameda, seguir los cursos
del río Tormes, contemplando el magnífico entorno que rodea a esta
preciosa villa, cargada de historia reflejada en sus calles.
El bullicio popular se concentra los fines de semana en la plaza del pueblo, rodeada de portalones en donde se encuentran varios bares, terrazas y tiendas donde comprar los productos típicos de la zona (judias de Barco, chocolates “El Canario”, etc...)
Qué comer
Nuestros estómagos quedarán muy satisfechos si degustamos cualquiera de los platos típicos de la zona: los famosos judiones del Barco, las truchas del Tormes, el chuletón de Ávila y las patatas revolconas, sin olvidarse de sus exquisitos embutidos, que harán las delicias de los más exigentes.
En La Casita del Cura encontrarás las tarjetas de algunos de los restaurantes. En cualquier caso, la mayoría se encuentran en torno a la Plaza Mayor o en la zona cercana a la carretera.